Yo comencé como ella… la misma edad, mi primer trabajo en Educación en Huelva, mes de diciembre…
La noticia te impacta, se forma un nudo en la garganta, incluso te vienen lágrimas a los ojos. No puedo evitar ver ese reflejo de lo que yo fui. De lo que muchas de nosotras hemos sido. Y hago un recorrido en el tiempo y analizo los cambios en nuestra sociedad y finalmente te preguntas ¿Y es ésta la sociedad de la que las mujeres nos debemos sentir orgullosas? ¿Cuando llegará el día en que podamos caminar sin miedo?
Os dejo un texto que me han enviado, las emociones están muy bien plasmadas.
«Recibes una llamada. Número largo.  Lo coges. Te tiemblan las piernas. Te trabas la lengua. Te dan tu primer destino.Lo ves hasta cerca. No cabe alegría, entusiasmo, ganas, motivación. La ilusión no te deja dormir. La alegría con la que das los buenos días a los que serán tus próximos compañ[email protected]  Conoces a los que pasarán contigo  todas las mañanas. Se te llena la boca de decir que estás trabajando. Vas a cumplir tu sueño. Pones ganas. Pones alegría. Pones juventud. Pones deseo. Pones vida y… Y te la quitan. No te ha dado tiempo a disfrutar del trabajo más bonito que existe. No te han dejado. Me duele el alma. DEP, compañera.»